Calculadora de ahorro con placas solares
Estima qué instalación de autoconsumo necesita tu vivienda, cuánto ahorrarás en la factura y en cuántos años recuperas la inversión.
Por Albert Sanchez · Actualizado en septiembre de 2026
Empieza a producir tu propia energía
Enlaces de afiliado: si compras a través de ellos, recibimos una pequeña comisión sin coste extra para ti.
Cómo calculamos el ahorro
- Producción anual = potencia (kWp) × horas de sol pico de tu zona × 365 × 0,8. El 0,8 descuenta pérdidas por temperatura, cableado e inversor.
- Autoconsumo: la parte de esa energía que usas en el mismo momento en que se produce. Cada kWh autoconsumido te ahorra el precio completo de la luz.
- Excedentes: la energía que no usas se vierte a la red y la comercializadora te la descuenta a un precio menor, con el límite del coste de la energía de tu factura.
- Amortización = coste de la instalación ÷ ahorro anual.
¿Cuántas placas necesita una casa?
Los paneles domésticos actuales tienen unos 450 W cada uno. Una vivienda que gasta 300 kWh al mes en el centro de España suele necesitar una instalación de unos 3 kWp, es decir, 6 o 7 placas, que ocupan unos 13–15 m² de tejado.
Cómo aprovechar más tus placas
- Desplaza consumos a las horas de sol: programa lavadora, lavavajillas, termo eléctrico y aire acondicionado entre las 11 y las 17 h.
- Considera una batería virtual: algunas comercializadoras acumulan en euros los excedentes no compensados para facturas futuras.
- Pregunta por ayudas: muchos ayuntamientos bonifican el IBI y el ICIO. Consulta en tu municipio las ayudas y deducciones vigentes.
Esta calculadora da una estimación orientativa. La producción real depende de la inclinación, la orientación y las sombras de tu tejado. Pide varios presupuestos a instaladores autorizados.
Preguntas frecuentes
¿En cuántos años se amortizan las placas solares?
En España, una instalación doméstica bien dimensionada suele amortizarse en 5–9 años. Los paneles duran más de 25 años, así que el resto es ahorro.
¿Merece la pena poner baterías?
Aumentan el autoconsumo, pero encarecen la instalación y alargan la amortización. Suelen compensar si pasas poco tiempo en casa de día y consumes mucho por la noche.
¿Qué pasa en invierno o en días nublados?
La producción baja, y la energía que falte la sigues tomando de la red como siempre. Nuestro cálculo usa medias anuales, que ya incluyen los meses con menos sol.